Cuando tienes entre 20 y 30 años, parece que tienes toda la vida por delante. Pero ¿qué pasa si tienes dolores de cabeza frecuentes con cambios en la visión, estás perdiendo peso de forma inexplicable o notas hematomas espontáneos o un bulto o hinchazón extraños?
Lamentablemente, el cáncer puede afectar a cualquiera, incluso a alguien de tu edad. Aunque muchas veces no se trata de cáncer, es necesario que lo descarte un médico con experiencia en la detección del cáncer.
Cuestionario de síntomas para adultos jóvenes
Señales de advertencia que indican que debe hacerse un chequeo
- Un bulto o hinchazón inusual
- Sangrado o hematomas anormales
- Cambios repentinos en la visión, la audición, el habla, el estado de ánimo, la memoria o el equilibrio.
- Dolores de cabeza diarios persistentes
- Fatiga inexplicable
- Dolor, hormigueo o entumecimiento continuos.
- Infecciones frecuentes y fiebre.
- Pérdida de peso repentina e inexplicable.
- Cualquier sangre en las heces o la orina.
- Sangrado vaginal anormal (sangrado intermenstrual, flujo inusual)
- Cualquier bulto nuevo o cambio en el tejido mamario
- Un lunar nuevo o una mancha inusual en la piel, o un lunar que está cambiando de tamaño, forma o color.
- Sudoración nocturna persistente que requiere cambiarse de ropa.
- Ganglios linfáticos dolorosos después de beber alcohol
- Picazón persistente o inexplicable
¿Cómo sé que no estoy exagerando?
No lo harás. Y no pasa nada. Si bien cualquiera de los síntomas mencionados puede ser una señal temprana de cáncer, lo más probable es que no se trate de cáncer. Pero necesitas hacerte un chequeo para estar seguro. Sea cual sea la causa del síntoma, se necesita un diagnóstico preciso y una solución. Desafortunadamente, muchos jóvenes con cáncer hoy en día presentaban síntomas que no se investigaron adecuadamente, y como resultado, su enfermedad tuvo la oportunidad de propagarse, lo que dificultó el tratamiento y la curación.
¿No tienes un proveedor de atención médica habitual?
Quizás se acaba de mudar aquí, cambió de trabajo o simplemente no ha necesitado un médico desde que ya no puede ir al consultorio del pediatra. O la primera cita disponible con su médico de cabecera está a meses de distancia.
No espere. Podemos ayudarle a discernir qué necesita examinar, conseguir que lo evalúen los proveedores adecuados y solicitar las pruebas adecuadas para obtener las respuestas que necesita rápidamente. Si algo le preocupa, escuche a su cuerpo y pida ayuda.