5 pasos para preparar una mejor ensalada

Manos sosteniendo un tazón colorido de ensalada.

¡Haz que tu próxima ensalada sea nutritiva, deliciosa y abundante!

Cuando decides preparar una ensalada para la cena o para llevar al trabajo para el almuerzo, a veces puede resultar difícil encontrar la inspiración para que sea una comida deliciosa y abundante. ¡Sigue los pasos a continuación para que tu ensalada sea una comida que valga la pena esperar y que esté repleta de alimentos ricos en nutrientes!

1. Construye tu base. Comience con verduras de hoja verde: desde lechuga iceberg hasta mezclas en bolsas, ¡todas cuentan! Use una mezcla para obtener una textura y un sabor variados. Por ejemplo, la lechuga romana o la lechuga iceberg son más crujientes, mientras que la espinaca y la rúcula aportan sabores diferentes.

2. Consuma abundantes verduras y frutas. En cuanto a las verduras, puedes elegirlas crudas, asadas, enlatadas, a la parrilla, en escabeche o incluso en opciones como el pico de gallo. Algunas opciones sabrosas de verduras incluyen pepinos, guisantes, zanahorias, pimientos morrones, judías verdes, tomates, apio, remolachas asadas, granos de maíz, cebollas, alcachofas, brócoli, coliflor, calabacín a la parrilla, rábanos, pimientos rojos asados, champiñones, jícama e hinojo. En cuanto a las frutas, puedes elegirlas crudas, enlatadas o secas, con opciones como manzanas, bayas frescas, pasas, arándanos rojos, mandarinas, semillas de granada y uvas.

3. Llénate de energía con proteínas. Convierta su ensalada de guarnición a plato principal con carne magra como tiras de bistec, pollo a la parrilla, queso (mozzarella, feta, queso azul y cheddar son excelentes opciones), tofu, frijoles como frijoles negros o garbanzos, edamame, mariscos (atún enlatado, salmón al horno) o huevos duros.

4. Añade algunos extras para darle más textura y sabor. Los crutones, los frutos secos tostados (pecanas, almendras, nueces, piñones) o las semillas (girasol, calabaza) o las tortillas de cereales integrales añaden un toque crujiente a tu ensalada. Las cebolletas o hierbas como el eneldo, la albahaca, la menta, el cilantro o el perejil realzan el sabor, al igual que ingredientes como las aceitunas, el aguacate o los pimientos picantes (pimiento morrón, pepperoncini, jalapeños encurtidos). Haz que tu ensalada sea más sustanciosa añadiendo cereales integrales como quinoa, cebada, farro o arroz.

5. ¡Vístelo! Prueba una vinagreta sencilla con 2 o 3 partes de aceite (vegetal, de oliva, de aguacate o el aceite líquido que prefieras) por 1 parte de un ácido como el vinagre (vinagre de manzana, vinagre de vino tinto o blanco, vinagre balsámico, vinagre de arroz u otro vinagre aromatizado) o cítrico (jugo de limón, lima o naranja). Otras opciones para añadir al aderezo incluyen yogur, mostaza de Dijon, jarabe de arce o miel, ajo picado y hierbas frescas o secas.

*Recordatorio de seguridad alimentaria: ¡Asegúrese de lavar bien todos los productos antes de usarlos!

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