Beber suficiente líquido todos los días es importante para la salud. La deshidratación puede provocar dolores de cabeza, letargo, debilidad muscular y muchos otros problemas. ¿Qué es una hidratación adecuada y cómo podemos satisfacer estas necesidades mediante la bebida y la alimentación? A continuación, se ofrecen algunos consejos.
- Beba una bebida a base de agua (agua, jugo o leche) con cada comida y refrigerio: entre 8 y 16 oz. Debes beber un mínimo de 8 a 10 tazas por día, pero intenta beber entre 10 y 12 tazas si eres más activo. (1 taza = 8 oz.)
- Bebe líquidos antes de tener sed. Cuando tengas sed, tu cuerpo ya estará deshidratado. Utiliza el color de tu orina como indicador para saber si estás bebiendo lo suficiente. La orina debe ser de un color amarillo pálido. Si notas un amarillo más oscuro, es posible que debas aumentar la ingesta de líquidos.
- Si bebe bebidas con cafeína (café, té) y refrescos), alternar la ingesta de bebidas descafeinadas a lo largo del día. Las bebidas con cafeína y el alcohol son diuréticos. Los diuréticos aumentan la excreción de agua del cuerpo en lugar de hidratar.
- Pruebe aguas sin calorías y con sabor a frutas para agregar algo de variedad. Algunas versiones son aguas saborizadas sin calorías, algunas están saborizadas con edulcorantes bajos en calorías y otras contienen mejoras como vitaminas (hable con un dietista registrado o un médico antes de consumirlas).
- Diluir jugos. Para algunas personas, los jugos de frutas y verduras tienen un sabor demasiado espeso o dulce. Hay quienes simplemente no quieren las calorías adicionales. Pruebe a diluirlos con agua o, para darles un toque efervescente, use agua carbonatada.
- Come tu agua La mayor parte de las necesidades de líquidos se cubren con el agua y las bebidas que bebemos. Sin embargo, también podemos obtener algunos líquidos a través de los alimentos que consumimos. Por ejemplo, las sopas y los alimentos con un alto contenido de agua (como el apio, los tomates o los melones) pueden contribuir a la ingesta de líquidos.
- Lleva contigo una botella de agua. Esta es una excelente manera de mantener tu nivel de hidratación cuando haces actividades al aire libre o recados, especialmente en los meses más cálidos. Elige botellas reutilizables y asegúrate de que no contengan BPA.
- Pide agua cuando salgas a comer fuera. Esto te mantendrá hidratado, ahorrará dinero y reducirá calorías, todo al mismo tiempo.
- Agrega cítricos. Agregar una rodaja de lima o limón al agua puede mejorar el sabor y hacer que quieras beber más agua de lo que sueles beber.
- Mantenga un diario de “consumo de agua”. Ver tu historial puede ayudarte a motivarte para mantener tus requerimientos de líquidos. Prueba una de las muchas aplicaciones que registran líquidos, calorías y nutrientes.
Electrolitos: ¿Qué son?
Tanto los líquidos como los electrolitos son esenciales para que nuestras células, órganos y sistemas corporales funcionen correctamente. Los electrolitos son minerales y compuestos con carga eléctrica que ayudan al cuerpo a realizar gran parte de su trabajo.
Más información