La mayoría de los casos de cáncer testicular son detectados por los propios pacientes y el 70 % de ellos se encuentran en una etapa temprana, antes de que el cáncer se haya propagado más allá del testículo. Algunos casos de cáncer testicular se descubren mediante exploraciones o pruebas de infertilidad. Conocer su cuerpo y reconocer cualquier síntoma nuevo o anormal es importante para detectar el cáncer testicular de manera temprana.
Consulte a su médico si experimenta alguno de los siguientes síntomas:
- Hinchazón, dolor o malestar en el escroto.
- Un bulto o hinchazón en cualquiera de los testículos
- Dolor o malestar en un testículo
- Un cambio en la forma en que se siente un testículo.
- Un dolor sordo o pesadez en la parte inferior del abdomen o la ingle.
Existen diversas afecciones no cancerosas, como una lesión, una infección o un quiste, que también pueden causar estos síntomas. Sin embargo, cualquier anomalía testicular debe evaluarse mediante una ecografía.
Quiste testicular
Un quiste testicular (o espermatocele) es un nódulo lleno de líquido que se forma en el epidídimo, el conducto largo y en espiral ubicado detrás de cada testículo por donde pasa el esperma. Este tipo de quiste suele ser indoloro y se siente como un bulto liso y firme en el escroto sobre un testículo. Los quistes testiculares no son peligrosos, no afectan la fertilidad y generalmente no necesitan tratamiento a menos que se vuelvan dolorosos o causen vergüenza. Estos quistes son comunes; hasta un 30% de los hombres cisgénero desarrollarán uno durante su vida. Sin embargo, cualquier bulto en el escroto o el testículo debe ser evaluado de inmediato por un médico y un examen de ecografía.