¿Es correcto su diagnóstico de linfoma?
El linfoma tiene más de 90 subtipos diferentes, cada uno con un comportamiento y pronóstico diferentes, y requiere un enfoque terapéutico específico. Es fundamental que su diagnóstico sea correcto para garantizar la eficacia de su plan de tratamiento. Nuestros patólogos cuentan con amplia experiencia en la identificación de los diferentes subtipos de linfoma.
Para hacer un diagnóstico cuando se sospecha la presencia de un linfoma, se extirpa quirúrgicamente un ganglio linfático durante una biopsia por escisión y luego los patólogos examinan y analizan el tejido. Este tipo de biopsia puede no ser posible en algunas circunstancias, por ejemplo, si usted tiene otras afecciones de salud graves o si el ganglio linfático está en una ubicación que dificulta su extracción. En ese caso, se puede realizar una biopsia con aguja gruesa, utilizando una aguja de gran diámetro para extraer una muestra de tejido.
Roswell Park está equipado con tecnología avanzada para brindar un diagnóstico completo, aquí mismo en nuestras instalaciones, lo que hace posible obtener resultados en solo 1 a 4 días. Estos recursos nos permiten determinar las características únicas de su linfoma para que podamos identificar las mejores opciones de tratamiento.
En Roswell Park, las pruebas de diagnóstico estándar para el linfoma incluyen:
- Examen físico: Su médico revisará si hay ganglios linfáticos, bazo o hígado inflamados.
- Análisis de sangre: El laboratorio realiza un hemograma completo para verificar la cantidad de linfocitos y otras células en la sangre. Otros análisis de sangre evaluarán las funciones renal y hepática o brindarán información importante para determinar el pronóstico.
- Radiografía de pecho: Una radiografía puede mostrar ganglios linfáticos inflamados u otros signos de enfermedad en el pecho.
- Biopsia de ganglio linfático: La mejor manera de diagnosticar el linfoma es realizar una biopsia de un ganglio linfático. Luego, el patólogo utiliza un microscopio para buscar células anormales en el tejido: por ejemplo, la presencia de una célula anormal llamada Reed-Sternberg La célula indica que la enfermedad es linfoma de Hodgkin.
Los estudios patológicos clave adicionales para el diagnóstico de linfoma incluyen:
- Estudio de inmunohistoquímica: Después de agregar un anticuerpo, un tinte o un radioisótopo (átomos radiactivos) a la muestra de células cancerosas, el patólogo busca ciertos antígenos o proteínas, que ayudan a distinguir un tipo de linfoma de otro.
- Microscopía óptica y electrónica: Un microscopio de alta potencia ayuda a identificar cambios en las células cancerosas.
- Análisis citogenético: Este proceso permite al patólogo observar los cromosomas reales de las células cancerosas.
- FISH (hibridación in situ con fluorescencia): Esto permite al patólogo observar los genes y cromosomas reales de la célula para identificar cualquier anomalía.
- Citometría de flujo: Esta prueba mide la cantidad de células en una muestra y puede determinar el porcentaje de células que están vivas o que tienen una determinada característica, tamaño, forma o marcador tumoral.
- Diagnóstico molecular: Estas pruebas pueden examinar el ADN, las proteínas y otros componentes de la sangre o los tejidos. La secuenciación genética es una nueva tecnología que evalúa las mutaciones presentes en las células cancerosas. La identificación de mutaciones específicas puede ayudar a determinar con precisión el diagnóstico de linfoma o sugerir el mejor agente específico para tratar el linfoma. Por ejemplo, la presencia de mutaciones de EZH2 en pacientes con linfoma folicular significa que su cáncer podría controlarse con éxito con tazemetostat, un inhibidor de EZH2 aprobado recientemente por la FDA.
Utilizando la información de estas pruebas, nuestros patólogos de hematología (sangre) trabajarán con nuestros oncólogos médicos para determinar el tipo y subtipo de su linfoma.
Nuestros laboratorios especializados también le proporcionarán información sobre marcadores genéticos y moleculares inusuales de su enfermedad, que pueden ser importantes para su pronóstico y también utilizarse para determinar si usted es elegible para ensayos clínicos.
Obtener una segunda opinión
Una segunda opinión es la mejor manera de garantizar que su diagnóstico inicial sea preciso y que el plan de tratamiento recomendado sea adecuado para usted.
Entre el 11 y el 18 % de los casos externos que revisamos en Roswell Park resultan en un cambio de diagnóstico, ya sea un reversión del diagnóstico (alguien recibió un diagnóstico de cáncer pero en realidad no tiene cáncer, o alguien tiene cáncer pero le dijeron que no tenía cáncer) o nuestros patólogos identifican un subtipo de cáncer que es diferente del que se diagnosticó originalmente. Esta información puede alterar dramáticamente el plan de tratamiento.