Puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de hígado tomando medidas para abordar los factores de riesgo modificables. Estas pueden incluir:
- Prevenir la infección por hepatitis B Vacunándose contra la hepatitis B
- Busque tratamiento para la infección de hepatitis C. La hepatitis C ahora se puede tratar eficazmente con medicamentos.
- Evite el consumo excesivo de alcohol. Beber más de dos bebidas alcohólicas al día durante años aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de hígado, especialmente entre personas con infección de hepatitis B o C.
- Mantener un peso saludable. La obesidad y la diabetes están relacionadas con la enfermedad del hígado graso, y una forma grave de esta, llamada esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), puede provocar inflamación del hígado y cirrosis. Las personas con cirrosis debido a EHNA tienen entre un 6 y un 7 % de probabilidades de desarrollar cáncer de hígado en un plazo de 10 años.
Detección del cáncer de hígado
Actualmente, no existe ninguna prueba de detección eficaz para la población general. Sin embargo, el análisis de sangre típico que forma parte de un chequeo anual con su médico de cabecera incluye pruebas que miden la función hepática. Los resultados anormales alertarán a su médico para que determine la causa.
Las personas que enfrentan un mayor riesgo de cáncer de hígado debido a una infección de hepatitis, cirrosis u otros problemas con el hígado, deben someterse a pruebas adicionales como parte de su atención médica de rutina, tales como:
- Imágenes por ecografía del hígado
- Análisis de sangre para medir la alfafetoproteína (AFP)