Las citocinas son proteínas que funcionan como mensajeros químicos entre las células y desempeñan un papel en el buen funcionamiento del sistema inmunitario, regulando la inflamación y señalando cuándo las células inmunitarias deben combatir amenazas y reparar lesiones. Las citocinas le indican a las células inmunitarias cómo comportarse (adónde ir y qué hacer) para frustrar a los invasores, como bacterias, virus, alérgenos y otras sustancias nocivas. Sin embargo, tener demasiadas citocinas puede provocar un exceso de inflamación y enfermedades autoinmunes.
Las citocinas también pueden enviar señales que ayudan a que las células anormales mueran y permiten que las células normales vivan más tiempo. Un tipo de citocina, llamada quimiocina, hace que las células inmunitarias se desplacen hacia un objetivo específico. Algunas quimiocinas se pueden producir en un laboratorio y se utilizan en el tratamiento del cáncer. Estas incluyen interferones y interleucinas.
Cómo actúan los interferones contra el cáncer
Los interferones son quimiocinas que indican a ciertos tipos de células inmunitarias (células asesinas naturales y células dendríticas) que se activen. Un tipo de interferón, llamado interferón alfa (INF-alfa), actúa contra el cáncer ayudando a estas células inmunitarias a atacar a las células cancerosas y retardando el crecimiento de las células cancerosas y de los vasos sanguíneos necesarios para alimentar un tumor. El IFN-alfa se utiliza en el tratamiento de estos cánceres:
- Leucemia de células peludas
- Leucemia mielógena crónica (LMC)
- Linfoma no Hodgkin folicular
- Linfoma cutáneo de células T
- Cancer de RIÑON
- Melanoma
- Sarcoma de Karposi
Cómo actúan las interleucinas contra el cáncer
Las interleucinas son una clase de citocinas que indican a las células inmunitarias (en particular, las células NK y otras células T) que crezcan y se multipliquen más rápidamente. Un tipo, la interleucina-2 (IL-2), es particularmente eficaz para aumentar la cantidad de glóbulos blancos, especialmente las células NK y las células T, que pueden atacar a las células cancerosas. El tratamiento con IL-2 puede utilizarse en algunos pacientes con:
- Cáncer de riñón avanzado
- Melanoma metastásico
La IL-2, así como otras interleucinas, como la IL-7, la IL-12 y la IL-21, se están estudiando para su uso en la mejora de la actividad anticancerígena de otras inmunoterapias, como los anticuerpos monoclonales, la terapia de puntos de control inmunitario y la terapia celular, así como para restablecer la función inmunitaria después de tratamientos como la quimioterapia. Otros tipos de citocinas se utilizan en el tratamiento del cáncer para reducir los efectos secundarios de la quimioterapia. Estas citocinas promueven el crecimiento de las células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que han sido dañadas por la quimioterapia.
En proceso en Roswell Park
Los investigadores de Roswell Park están estudiando el uso de citocinas y virus oncolíticos en el tratamiento del cáncer a través de ensayos clínicos para múltiples tipos de tumores sólidos. Además, estamos desarrollando nuevas terapias con células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR) en las que las células CAR-T están blindadas con citocinas, lo que significa que están diseñadas genéticamente para producir determinadas citocinas de forma selectiva en el microambiente tumoral.
Encuentre un ensayo clínicoObtenga más información sobre los ensayos clínicos